El hombre celoso, desconfiado, etc., etc., encontrará en el infraconsciente de la naturaleza todas sus dudas y sospechas convertidas en realidad; entonces calumniará a su esposa, a sus amigos, a sus vecinos, a los MAESTROS, diciendo: YA VEIS, YO TENIA RAZÓN EN MIS DUDAS. Mi amigo es un ladrón, o un mago negro, o un asesino; mi esposa está adulterando con fulano de tal, como yo lo he sospechado, mi clarividencia no falla, yo no me equivoco, etc., etc. El pobre hombre debido a su falta de INICIACIÓN, no tendría capacidad de análisis suficiente como para darse cuenta de que ha penetrado en el INCONSCIENTE DE LA NATURALEZA, donde viven sus propias creaciones mentales. Considerando todos estos peligros es menester que los estudiantes esoteristas NO LANCEN juicios sobre las personas. NO JUZGUÉIS PARA QUE NO SEÁIS JUZGADOS. El devoto debe ser como un jardín sellado, con siete sellos. Aquel que ya tiene las primeras percepciones CLARIVIDENTES y CLARIAUDIENTES es todavía un clarividente inexperto y si no sabe callar se convertirá en un calumniador de las personas. Solo los grandes iniciados clarividentes no se equivocan. RAMA, KRISNA. BUDHA, JESUCRISTO, KERMES, etc., etc., fueron verdaderos clarividentes Infalibles, omniscientes.