Sobre sus hombros pesa la responsabilidad del pueblo de Acuario y la doctrina del Amor se expande a través del conocimiento Gnóstico, si quieres seguir la doctrina del Amor, debes dejar de odiar, aún en su más ínfima manifestación, ello nos prepara para que surja el niño de oro, el niño de la alquimia, el hijo de la castidad, el Cristo Interno que vive y palpita en el fondo mismo de nuestra Energía Creadora. Así logramos la muerte de las legiones de yoes Satánicos que mantenemos dentro y nos preparamos para la resurrección, para un cambio total. Esta Santa Doctrina no la entienden los humanos de esta Era, pero debemos luchar para ellos en el culto de todas las religiones, para que anhelen una vida superior, dirigida por seres superiores, este cuerpo de doctrina nos regresa a la doctrina del Cristo Interno, cuando la llevemos a la práctica cambiaremos el porvenir de la humanidad.