Tratado de Psicología Revolucionaria

La Individualidad

Realmente no tenemos conciencia ni voluntad propia; tampoco individualidad legítima.

Mediante la auto-observación íntima podemos ver a las gentes que viven en nuestra psiquis (los "Yoes") y debemos eliminarlos para lograr la transformación radical.

La individualidad es sagrada y se conquista mediante el trabajo serio sobre si mismo.

La personalidad es algo que se forma con la educación, las costumbres, el ambiente, etc.

La personalidad no es el Ser; es un vehículo que el Ser utiliza para manifestarse en el mundo físico.

La individualidad es algo diferente; es el Ser mismo, la realidad profunda de nuestro ser.

Mientras carguemos "Yoes" en nuestro interior, no podremos tener individualidad verdadera.

La individualidad surge cuando todos los "Yoes" han sido desintegrados y la conciencia se libera.

La individualidad es una unidad indisoluble; no es una multiplicidad como el "Yo" pluralizado.

La individualidad es permanente; no cambia como la personalidad que es perecedera.

La individualidad posee voluntad consciente y verdadera conciencia de si misma.

La individualidad es lo que debemos conquistar mediante el trabajo interior.

Sin individualidad no podemos ser verdaderamente libres ni realizar nuestra misión en la vida.

La individualidad es el resultado de la muerte del "Yo" y el despertar de la conciencia.

La individualidad es el premio del trabajo esotérico sobre si mismo.

La individualidad es lo que nos permite ser verdaderos seres humanos y no simples humanoides.

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